Miércoles, 08 de febrero de 2006
Repasando mi archivo de ''Humor'' acabo de recordar algo que me ocurrió hace unas semanas cuando viajé en Metro para hacer una gestión.
Llegó el tren, se abrió la puerta salieron unos cuantos pasajeros y yo entré quedándome cerca de la puerta ya que solamente recorrería tres paradas. Bien sujeta a la barra vertical oigo de pronto que un muchacho joven que estaba sentado a mi lado me ofrece su asiento, ofrecimiento que decliné dándole las gracias porque el recorrido era breve, llegó la siguiente parada y quedó libre un asiento a su lado el cual ocupé dedicándole una sonrisa, él me la devolvió y yo entonces le pregunté "¿Dónde has dejado el Platillo Volante, filliño?, me miró perplejo pensando sin duda que yo era muy rara y entonces le aclaré que debido a su ofrecimiento de cederme su asiento él sin duda debía de ser un Marciano ya que ningún humano te cedía el asiento aúnque llevases las dos piernas escayoladas y por eso....y entonces nos reímos y fuimos charlando dos paradas más, muy majo y bién educado este joven Marciano, seguro que E.T. le conoce.
Por: Deva | humor | Comentarios (0) | Referencias (0)
Escribo opiniones sobre temas de actualidad que llaman mi atención.Casi siempre en clave de irónico humor galaico-británico.Me atrevo con Religión, Educación y Política aúnque también hay cosas escritas desde los sentimientos y la admiración por lo bello.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com