Domingo, 19 de junio de 2005
He estado navegando un poco por internet y he vuelto a Cinque Terre, a Lanzarote y a mis recuerdos de estos lugares tan maravillosos.
Recomiendo a los enamorados que se den el regalo de visitar Cinque Terre, a ser posible en Abril o Mayo y con la ropa y calzado más cómodos que tengan para poder bajar hasta sus pueblos marineros en un paseo serpenteante y descendente flanqueado de casitas escondidas entre flores exuberantes como moradas de elfos, y hacer el recorrido del paseo "delle innamorati " labrado al borde del acantilado que conecta los cinco pueblos entre sí y desde donde, de cuando en cuando, podrán bajar hasta recónditas calas de guijarros basálticos incrustados de mármol blanquísimo. Yo no he podido resistirme a traerme en la maleta algunos de ellos para mi modesta colección de piedras.
En cuanto a los acantilados lanzaroteños donde se practica el ala delta están en la espectacular playa de Famara-Teguise- donde los 'guiris' han construído con grandes guijarros basálticos y arena una especie de refugios circulares para protegerse del viento que no cesa y poder tomar el sol en plan nudista. Entre la finísima arena blanca y la vegetación espinosa emergen como esculturas futuristas las rocas volcánicas negrísimas modeladas por el extinguido volcán cercano. Todo me ha parecido maravilloso y espectacular en esta isla en primavera, cuando el suelo de arenas negras empieza a cubrirse de hierba y flores silvestres en un espectáculo de color impresionante por su belleza, el verde es más verde, el rojo, el amarillo, el naranja y el azul mucho más intensos que en otro lugar que yo haya conocido. Y la guinda de ese exquisito pastel estético es la subida al volcán todavía activo, al Timanfaya. He tenido el privilegio de poder contemplar en directo la magia de la Creación, un paisaje que no necesita bosques, como en mi tierra, porque las piedras tienen una lujuriante sinfonía de formas y colores que cortan la respiración, ocres, amarillos, rosa intenso, rojos flamígeros, verdes, negros y blancos cristalinos te dejan completamente anonadado. Si hay algún artista por ahí le recomiendo una visita a Lanzarote en Abril o Mayo y podrá ver también en los pueblos los setos de hibiscos y enredaderas de buganvillas multicolores rodeando esas casitas blancas agachadas en el paisaje de tierra negra. Y si alguien se anima y necesita un cicerone yo podría llevarle también a los Jameos de Agua y al mirador de la Isla Graciosa instalado dentro de una colosal burbuja volcánica, allá abajo la isla y unas salinas de color rosa intenso y ocre rodeadas por el azul del mar. ¿Quién me invita como cicerone?, prometo estar calladita y no llevarme mis achaques. Además tengo que comprar una Olivina que he perdido de uno de los pendientes que me trajo de allí una amiga de su viaje de novios.
Si nadie se anima le dirè a E.T que me lleve porque, según creo, tienen por allí una base submarina.
Por: Deva | Bitácora de E.T. | Comentarios (0) | Referencias (0)
Escribo opiniones sobre temas de actualidad que llaman mi atención.Casi siempre en clave de irónico humor galaico-británico.Me atrevo con Religión, Educación y Política aúnque también hay cosas escritas desde los sentimientos y la admiración por lo bello.
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